Me lo pregunto todos los días, absolutamente todos, ¿qué se siente al poner los pies en el suelo? Al jugar con la arena de la playa entre los dedos, las cosquillas de las briznas de hierba, el alivio del agua fresca en verano (o como quema la piedra de la piscina)…
Yo no sé vosotros, pero yo me voy a pasar el resto del día descalza, a ver si me acerco un poco…